Lo que necesitas

- 110 g de mantequilla
- 80 g de harina común
- 80 g de harina de fuerza
- 1 cucharada de matcha en polvo
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de polvos de hornear
- 50 g de azúcar blanco
- 50 g de azúcar moreno
- 1 huevo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 100 g de chocolate blanco
- Sal en escamas para rematar
Cómo se hace
- Avellana la mantequilla: 5-7 minutos a fuego medio, hasta que espume y huela a frutos secos. Déjala enfriar.
- Mézclala con los dos azúcares, el huevo y la vainilla.
- Aparte, mezcla las dos harinas, el matcha, el bicarbonato, los polvos de hornear y la sal.
- Integra las dos mezclas y añade el chocolate blanco troceado a cuchillo.
- Haz bolas de unos 80 g y a la nevera un mínimo de 30 minutos. Este paso es obligatorio.
- Sal en escamas por encima y al horno a 170 °C. Salen unas 6-7 cookies grandes.
- Las bolas de masa crudas se congelan: así siempre tienes una lista para cuando haga falta.
La receta, en vídeo
Así queda


Preguntas frecuentes
¿Qué matcha hay que usar para hacer cookies?
Vale matcha culinario, que es más barato que el ceremonial y aguanta mejor el horneado. Con una cucharada sobre 160 g de harina se nota el sabor sin que amargue.
¿Por qué hay que meter la masa en la nevera?
Porque la mantequilla avellanada está fundida y, si horneas en caliente, la galleta se despatarra. Media hora de frío mínimo hace que suba en vez de extenderse.
¿Se puede congelar la masa de las cookies?
Sí, y es lo recomendable: forma las bolas de 80 g y congélalas crudas. Se hornean directamente desde el congelador añadiendo un par de minutos.
¿A qué sabe el matcha con el chocolate blanco?
El matcha aporta un amargor vegetal y el chocolate blanco lo compensa con dulzor y grasa. La mantequilla avellanada añade un fondo a fruto seco que une los dos.


